¿Podría abandonar Hugh Jackman el personaje de Lobezno después de 14 años y siete películas diferentes? Durante una visita de IGN al rodaje de X-Men: Días del futuro pasado, que se estrena el próximo 23 de mayo, el actor australiano ha dicho que es "inevitable" que otro actor acabe interpretando a Logan en algún momento. Sin embargo, Jackman desconoce cuándo se producirá la transición, ya que la productora Lauren Shuler Donner ha dejado claro que lo sigue queriendo a él.
Aunque en Días del futuro pasado Hugh Jackman tiene un papel mucho más importante -viaja al pasado para prevenir un futuro distópico controlado por los Centinelas-, sólo apareció en forma de cameo en Primera generación, ambientada en los 60. Y como Lobezno no envejece debido a sus poderes de curación, tiene sentido que el personaje no sea interpretado por otro actor. Preguntado sobre esta posibilidad, el también actor de Los Miserables reconoce que es cuestión de tiempo.
"Estoy seguro de que ya han hablado de ello... aunque a mí, claro está, no me lo han contado [Risas]. Es inevitable. Si crees que eres indispensable en este mundo es que te estás engañando. Pero yo me siento muy agradecido por el papel. Nunca me imaginé que lo interpretaría hasta en siete ocasiones. No me lo tomo a broma y doy las gracias todos los días que me paseo por el 'set' con esas garras y ese pelo". Curiosamente, estas palabras llegan meses después de que Jackman comentara que no estaba seguro de rodar una secuela de Lobezno inmortal, actualmente desarrollada por el director James Mangold. Todavía no hay guionista, pero el actor dejó claro que la trama tendría que merecer la pena para contar con su participación. Tras X-Men: Días del futuro pasado, 20th Century Fox prepara además X-Men: Apocalypse (27 de mayo de 2016), donde todavía no es seguro que Jackman vaya a estar como Lobezno. Mientras, mira el tráiler de Días del futuro pasado.
El pasado 2 de marzo Barkhad Abdi pudo haber hecho historia. Sin embargo, el somalí nominado al Oscar a Mejor Actor de Reparto por su interpretación en Capitán Phillips, se quedó a las puertas de alzarse con la estatuilla, que finalmente fue a parar a las manos de Jared Leto y según Business Insider, está atravesando una difícil situación económica. Abdi dejó su trabajo como chófer en Minnesota para mudarse a Hollywood después de ser elegido en un casting para convertirse en uno de los piratas somalíes de la cinta protagonizada por Tom Hanks. Pese a que la película contó con un presupuesto de 55 millones de dólares, y ha recaudado más de 200 millones de dólares, el novel sólo recibió 65.000 dólares por su trabajo.
Ahora, dos años después de haber recibido ingresado en su cuenta esa cifra, Barkhad Abdi está a punto de arruinarse. Al parecer, el New Yorker asegura que el actor, que continúa viviendo en la meca del cine junto a su compañero de reparto, Faysal Ahmed, vive al día, gracias a la ayuda de sus amigos, con ropa prestada y se mueve gracias a los viajes gratis que le proporciona un taxista somalí. Esta triste situación no parece que vaya a cambiar a corto plazo, porque el actor no tiene proyectos entre manos. Aunque ha admitido estar leyendo varios guiones, no se ha confirmado que vaya a aparecer próximamente en ninguna película.
La semana pasada, tan pronto como la vi en el cine, ya os quería hablar sobre la nueva película de Spike Jonze, pero ha sido tal el frenesí de noticias y cosas que he tenido que hacer en este y otros ámbitos que no ha sido hasta ahora cuando he podido pararme a escribir sobre Her.
Miremos pues al futuro, tristemente mucho más cercano de lo que imaginamos, y pensemos en una sociedad donde la comunicación lo es todo. Es tan todo que la soledad de Theodore Twombly, irrepetible Joaquin Phoenix, es combatida día a día con trabajo, algún que otro saludo a sus apreciados pero anodinos vecinos, saludad a Amy Adams, y mucha conexión. Ese marco de vínculos virtuales, donde se comparten experiencias alejadas del contacto, ahonda en la transformación de una persona que sufre al ver cómo su vida más "plena", viene de una ruptura con el personaje de Rooney Mara, ha cambiado por las circunstancias que generan esa completa conectividad que no es más que el causante principal de ese distanciamiento físico y personal al que se ha visto abocado. Y es entonces cuando el film nos da un golpe y añade un factor virtual más a la vida de Theodore, uno con voz de Scarlett Johansson, un ente artificial que aprende, conoce y, de manera mecánica y programada, informáticamente hablando, acaba por socializar y algo más con nuestro protagonista. El miedo a conocer, el temor o inseguridad ante relaciones personales que obligan a interactuar físicamente, véase el caso con Olivia Wilde, ese miedo al rechazo lo suple Samantha, ente virtual que de forma sencilla acaba aportando a la vida de Theodore aquello que había perdido. Jonze juega con muchos elementos íntimos, personales, acentuando la temática de la soledad pero sin dejar de lado la importancia que tienen las emociones en cualquier tipo de relación y máxime cuando el protagonista es una persona sensible capaz de meterse en la piel de todos aquellos que a través de su trabajo le solicitan escritos personales que son incapaces de redactar, e incluso imaginar. Comedia y drama, romance y ruptura, Her tiene de todo un poco y cuenta con un protagonista que rompe moldes y que actúa como el único elemento visual en una relación extraña y puede que, más pronto que tarde, hasta real
